Hace (relativamente) poco que vivo en Madrid, pero lo poco que llevo me ha servido para darme cuenta de varias cosas, entre otras, que si te ven cara de tonto el abono de transportes no te llega tan puntual como debería. Y la segunda, que hay una gran cantidad de vagabundos por las calles de esta gran urbe, y eso que ¡yo solo me muevo por el centro!
Con el frío, la lluvia y la nieve, y arropados por la "campaña contra el frío" que puso en marcha el ayuntamiento de Madrid el pasado 25 de Noviembre , el numero de personas de la calle parece haber disminuido.
Y es que todos sabemos que esta es una realidad muy triste, pero servidor no puede evitar sonreír cuando al ir por la calle ve a algún espécimen de vagabundo un tanto peculiar.
Comenzaré con el que más curioso me parece, se trata de un hombre vestido de payaso de fiesta de cumpleaños, al que he bautizado El payaso triste de Callao, porque aunque se encuentra por todos los sitios, es en Callao donde mas veces lo he visto. Él sentado en un taburete, con un cigarrillo en la boca, y una cara triste de desolación, Indiferente al mundo mientras mira a la gente apresurada de Madrid pasar frente a el.
Os aclararé, para no crear confusiones,no es que tenga el maquillaje como si fuese un "payaso triste" con la sonrisa de payaso curvada hacia abajo, sino que es un "payaso que está triste" junto a el un carrito de la compra con un cartel que dice "no tengo dinero para pagar la pensión". Una vez por mera curiosidad le eché 20 céntimos, por saber si sonreiría o se pondría mas triste, la respuesta, "muchas gracias" sin cambiar su gesto facial.
Otro de los vagabundos conocidos, es un hombre que se suele encontrar en la calle preciados, un hombre sin brazos , sin camiseta , y que agita como si de un zombie se tratase un vaso de litro que agarra con sus dientes ,en el cual se encuentra la calderilla de la gente, que con una mezcla de miedo y compasión habrán soltado en las "fauces" de ese hombre. la leyenda cuenta que un grupo de jóvenes borrachos intentaron pegarle una paliza , pero que el demostrando una gran habilidad con sus piernas y un gran conocimiento del arte marcial brasileño llamado "capoeira" no solo se libró, sino que les dio su merecido.
Del tercer vagabundo del que os voy a hablar se muy poco, lo encuentro ocasionalmente durmiendo en uno de los portales del ultimo tramo de Gran vía.Lo que mas me llama la atención es que en el cartel que tiene en el que pide dinero, no apela a su pobreza, malestar, frío o hambre. En el cartel se puede leer "AYÚDAME Z" No sé si se refiere a "Zp" el presidente del gobierno, o esque acaso se refiere a "Mazinger Z" quien sabe...
Por si fuesen pocos , aun se merece mención en este blog, los vagabundos que se encuentran en Callao en el que muestran la audaz (aunque quizás ya muy utilizada) técnica de poner varios platos con sus respectivos cartelitos : "pa porros" "pa putas" o "pa vino".
La ultima vagabunda a la que voy a mencionar es a una mujer que ronda la cervecería "100 montaditos" los miércoles por la tarde, y que avasalla contando su historia de que le ha dado un ataque epiléptico en Puerta del sol y que le han robado el bolso, que solo pide dinero para un bocadillo. Extrañamente le ataques epilépticos todas las semanas.
Claro está que ninguno de estos vagabundos llega a la altura de la vagabunda de Zaragoza por excelencia "la loca de las palomas" todo un personaje, sin duda.
Con el frío, la lluvia y la nieve, y arropados por la "campaña contra el frío" que puso en marcha el ayuntamiento de Madrid el pasado 25 de Noviembre , el numero de personas de la calle parece haber disminuido.
Y es que todos sabemos que esta es una realidad muy triste, pero servidor no puede evitar sonreír cuando al ir por la calle ve a algún espécimen de vagabundo un tanto peculiar.
Comenzaré con el que más curioso me parece, se trata de un hombre vestido de payaso de fiesta de cumpleaños, al que he bautizado El payaso triste de Callao, porque aunque se encuentra por todos los sitios, es en Callao donde mas veces lo he visto. Él sentado en un taburete, con un cigarrillo en la boca, y una cara triste de desolación, Indiferente al mundo mientras mira a la gente apresurada de Madrid pasar frente a el.
Os aclararé, para no crear confusiones,no es que tenga el maquillaje como si fuese un "payaso triste" con la sonrisa de payaso curvada hacia abajo, sino que es un "payaso que está triste" junto a el un carrito de la compra con un cartel que dice "no tengo dinero para pagar la pensión". Una vez por mera curiosidad le eché 20 céntimos, por saber si sonreiría o se pondría mas triste, la respuesta, "muchas gracias" sin cambiar su gesto facial.
Otro de los vagabundos conocidos, es un hombre que se suele encontrar en la calle preciados, un hombre sin brazos , sin camiseta , y que agita como si de un zombie se tratase un vaso de litro que agarra con sus dientes ,en el cual se encuentra la calderilla de la gente, que con una mezcla de miedo y compasión habrán soltado en las "fauces" de ese hombre. la leyenda cuenta que un grupo de jóvenes borrachos intentaron pegarle una paliza , pero que el demostrando una gran habilidad con sus piernas y un gran conocimiento del arte marcial brasileño llamado "capoeira" no solo se libró, sino que les dio su merecido.
Del tercer vagabundo del que os voy a hablar se muy poco, lo encuentro ocasionalmente durmiendo en uno de los portales del ultimo tramo de Gran vía.Lo que mas me llama la atención es que en el cartel que tiene en el que pide dinero, no apela a su pobreza, malestar, frío o hambre. En el cartel se puede leer "AYÚDAME Z" No sé si se refiere a "Zp" el presidente del gobierno, o esque acaso se refiere a "Mazinger Z" quien sabe...
Por si fuesen pocos , aun se merece mención en este blog, los vagabundos que se encuentran en Callao en el que muestran la audaz (aunque quizás ya muy utilizada) técnica de poner varios platos con sus respectivos cartelitos : "pa porros" "pa putas" o "pa vino".
La ultima vagabunda a la que voy a mencionar es a una mujer que ronda la cervecería "100 montaditos" los miércoles por la tarde, y que avasalla contando su historia de que le ha dado un ataque epiléptico en Puerta del sol y que le han robado el bolso, que solo pide dinero para un bocadillo. Extrañamente le ataques epilépticos todas las semanas.
Claro está que ninguno de estos vagabundos llega a la altura de la vagabunda de Zaragoza por excelencia "la loca de las palomas" todo un personaje, sin duda.
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