lunes, 1 de marzo de 2010

Sonríe.




Bajo las escaleras para entrar en el metro, delante de mí, un chaval joven vestido de chandal y con una bolsa de deporte a la espalda camina decidido. La estación en la que me encuentro, tiene acceso a cercanías en su interior. Veo que el chaval hace como un giro raro, y cambia su dirección, pasa de dirigirse hacia el cercanías para encaminarse hacia la entrada al metro.

una vez se encuentra lejos de la entrada al cercanías y de la mirada del segurata, se gira, me impide el paso. Yo, que no tengo un carácter agresivo ni mucho menos, me quedo quieto.

-"Oye no tendrás 50 cts, para el cercanías"
-...
-"esque si no estuviese el segurata me colaría..."

Sus palabras debieron de accionar un mecanismo en mi interior, recordé los momentos de atracos y huidas acaecidos en mi ciudad natal (que aunque no fueron muchos, serán difíciles de olvidar) Y que de alguna manera evitaron que de mi boca saliese una mentira, evitó que yo fingiese sobre la calderilla que en ese momento tenía en mi bolsillo, evitó que esquivase al chaval y siguiese mi camino.

No solo eso, saqué de mi bolsillo la cartera , cogí una moneda de 50 cts y se la tendí sin saber muy bien que demonios estaba haciendo.

El chaval se fue agradecido, yo me fui pensativo, y una vez mas al pasar por mi parada de metro habitual, y al ver al hombrecillo que toca siempre la misma canción en el saxofón pasé de largo, pegado a la pared, como si no quisiese ni acercarme a el, Ignorándolo...

miércoles, 10 de febrero de 2010

hablemos de Sueños.

llevaba pocos minutos allí, pero eran suficientes para darse cuenta de lo maravillosa que iba a resultar mi estancia.
Decidí dar un paseo por un parque cercano, todo hermoso y colorido. Pero algo llamó mi atención, un grupo de personas se estaban empezando a agitar alrededor de una caja de metal en el suelo. Al acercarme pude ver que derrepente apareció un objeto en el interior de la caja, y que alguien de los allí congregados lo cogió, acto seguido las paredes de la caja se elevaron unos centímetros.

Así iban apareciendo cada vez objetos más y más preciados,incluso yo me conseguí llevar una cámara de estas Reflex carísimas.Pero las paredes metálicas de la caja iban aumentando su tamaño poco a poco, Pronto la gente tuvo que inclinarse para coger el objeto valioso que yacía en el fondo de la caja.

Los objetos que aparecían ya habían alcanzado otra categoría,pues eran lingotes de Oro y diamantes lo que surgía en el fondo de la caja.Cada vez había mas gente al rededor de la caja, y de pronto apareció lo que todo el mundo parecía estar esperando. Una gran bola negra con pequeñas protuberancias macizas en toda sus superficie, Fue entonces cuando uno de los allí presentes se metió tanto para coger la bola que cayó en el interior de la caja, esta se cerró instantáneamente dejando a la persona en su interior, se oyó un ¡clic! y gritos estremecedores se oyeron del interior de la caja. Y así con un haz de luz cegador la caja que ya tenia la altura de una persona adulta desapareció.

La gente se disipó como si nada hubiese pasado, yo por mi parte, me dediqué a fotografiar aquél precioso parque en mi memoria con mi nueva Cámara fotográfica.

viernes, 29 de enero de 2010

El Movimiento-Hal (Posteado por Icaro)

Hago referencia a petición de un amigo, un manifiesto que quiere dar a conocer a la gente.
Ruegos o preguntas a su Blog

http://elm0vimient0.blogspot.com/

(las "o" deben ser escritas como "ceros")

martes, 19 de enero de 2010

Aquí nos falta algo-Icaro

Tras 2 largas horas de exhaustiva exploración, sin dar con ningun hallazgo relevante, el Maestro le dijo al ayudante:

-Ya hemos mirado en todos los sitios, ¡no puede ser!
-Señor todavía nos queda esto.
Dijo mientras sostenía entre sus manos uno de los elementos que se encontraban sobre aquella mesa de pruebas.

-¿Y eso? ¿qué es?-Preguntó el maestro.
-“Del latín cordis. n.m. Cerca de 400 gramos de tejido muscular hueco, del tamaño de un puño cerrado y de forma más o menos cónica, con la base dirigida hacia arriba, hacia el lado derecho y algo hacia atrás. Ubicado en el mediastino su función es la de bomba impelente y expulsora de un tejido fluido de cariz rojizo (…) con una capacidad de aproximadamente 7000 litros diarios, función que realiza repitiendo el mismo ciclo alrededor de 120.000 veces al día, más de 40 millones de veces al año. Cuatro válvulas, dos cámaras superiores de menor tamaño y dos inferiores que además se encuentran separadas entre ellas dos a dos por un tabique o septo que impide el reflujo de…

- ¡Espera!, ¿no hay nada más?

- No señor, esto es todo.

- Entonces creo que no esta aquí lo que busco.

Ambos salieron de la sala de pruebas, cabizbajos, sin saber como explicarle al Kuhun rey qué o quién era aquello que habitaba en el interior de esos seres provinientes del planeta "Tierra" y a los cuales llevaban siglos observando.

Seguimos...

CAPÍTULO UNO.
Bajo por una calle y hay un hoyo grande. Yo no lo veo y caigo en él. Es profundo y oscuro. Tardo mucho tiempo en lograr salir. No es mi defecto.

CAPÍTULO DOS.
Bajo por la misma calle. Hay un hoyo grande y lo veo, pero caigo de nuevo en él. Es profundo y oscuro. Tardo mucho tiempo en lograr salir. Todavía no es mi defecto.

CAPÍTULO TRES.
Bajo por una calle. Hay un hoyo grande, y lo veo, pero todavía caigo de nuevo en él. Ha llegado a ser un hábito. Pero ya voy aprendiendo a salir rápidamente del hoyo. Reconozco mi defecto.

CAPÍTULO CUATRO.
Bajo por una calle. Hay un hoyo grande. Lo rodeo.

CAPÍTULO CINCO.
Bajo por una calle diferente.

Aquí dejo este texto corto para reflexionar un poco.

De momento nada más.

... Gepeto


jueves, 14 de enero de 2010

Psicosis -por Horus-

Me gustaría presentar una reflexión que me comentaron el otro día y creo interesante. Después pondré mi propia opinión sobre esta reflexión, y me gustaría que vosotros hicierias lo mismo.

Cómo sabréis (o quizás no), a finales de diciembre del año pasado (es decir, hace un mes escaso), se cogió a un chaval negro (no voy a decir "de color", porque como siempre me he peguntado... ¿De qué color? Desde luego, negro no, marrón en todo caso, igual que los blancos no son "blancos"; por su aceptación, utilizaré "negro") en un avión inglés con destino Detroit (EEUU), con unos polvillos en los calzoncillos, que en teoría deberían haber explotado al contacto con un líquido, haciendo saltar el avión por los aires. Al muchachito se le vincula con Al Qaeda. A raíz de este hecho, que afortunadamente no tuvo un trágico final, se están comenzando a implantar (o se lleva esa idea) escáneres, con los que se ve todo (todo), en los aeropuertos, ante la evidente falta de seguridad. Al menos, el debate está servido, ya que algunos argumentan que vulnera nuestro derecho de intimidad, etc. (personalmente, prefiero que me vean "todo" a morir en un avión, pero eso es otro tema).

Introduzcamos ahora el supuesto para la reflexión. Imagínese que usted es el jefe de una banda terrorista, por ejemplo, Al Qaeda, y tan inteligente y listo como los líderes de la misma como para no dejarse coger (fijese que Osama Bin Laden aún está danzando por ahi...¿o no?).
Pues bien, puesto que su objetivo es hacer el máximo daño al enemigo occidental, especialmente el estadounidense, ¿por qué acción optaría?

1. Enviar a un muchacho negrito desde el centro de África hasta algún aeropuerto europeo, con todas sus medidas de seguridad, para que éste, habiendo informado previamente a su padre de que iba a atentar (como hizo el chaval), se introduzca en un avión con destino a Estados Unidos, y que en medio del vuelo (y en medio del pasilllo, ni siquera en el baño) saque unos polvitos de los calzoncillos y que éstos, auque se sepa que solo reaccionarán en las condiciones idóneas, al entrar en contacto con un líquido, exploten, provocando la destrucción del avión.

ó

2. Enviar a un terrorista experimentado a Estados Unidos a través de la frontera mexicana de miles de kilometros, o incluso contactar con algun terrorista que haya en suelo estadounidense, y que éste coloque kilos de explosivos fiables (que se pueden comprar con facilidad en el propio Estados Unidos) en un supermercado de Oregón, o en la masiva celebración del 31 de diciembre en una plaza de Nueva York, y los haga estallar.

¿Qué haría Usted?

Evidentemente, si elige la primera opción, provocará lo que ha ocurrido: cobertura de todos los medios de comunicación sobre el tema, debate sobre escáneres (¿quizás la empresa de los escáneres montó lo del "atentado" en el avión?), sobre seguridad mundial, psicosis aérea, preparación de una invasión a Yemen (nido terrorista de Al Qaeda), etc, etc.
Pero, ¿y si eligiera la segunda opción? Probablemente, la gente se asustaría durante un tiempo, pero nadie dejaría de ir al supermercado (igual que nadie dejará de ir en avion, de todos modos), y los medios no cubrirían la noticia con tanta ansia (al menos fuera de EEUU, porque, ¿qué nos importa a los europeos lo que les pase a los americanos mientras no nos afecte a nosotros? En cambio, lo del avión sí que nos incumbe a nosotros, y a todo el mundo, en definitiva, porque nos podría tocar..). Lo de la bomba en el supermercado y en las manifestaciones ya está muy visto (Israel, Palestina, Iraq, Pakistán, etc., etc.), no es tan "original" como lo del avión, y pronto pasaria desapercibido, como una anécdota más.
¿Qué ha provocado más escándalo, lo del niño de los polvitos en los calzoncillos, o lo del ataque al equipo de fútbol de Togo, que acabó con muertos? Por supuesto, lo primero, pero porque los medios de comunicación le han dado más bombo y, porque en definitva, afecta a países occidentales y "civilizados".

Pero bueno, ¿qué se puede esperar de esta sociedad?

domingo, 3 de enero de 2010

Donde las bicicletas-Icaro

Siempre he pensado que las estaciones son uno de los lugares donde algo empieza, y como no puede ser de otra manera, son también los lugares donde algo termina.

Creo que ahora mismo cada uno de nosotros está en una distinta, pero esperando al mismo tren. Si supiéramos dónde va a llevarnos no montaríamos, es más si lo supiéramos ni siquiera pasaría por nuestra estación. Además prefiero descubrirlo a lo largo del trayecto apoyando mi cabeza contra la ventana y perdiendo mi mirada y mi mente en los colores que pasarán al galope por mis ojos.

Sentado en algún rincón la sensación es conocida, tanto por mí como por vosotros. Es siempre la misma, la de observar pasar el tiempo, ese derretir viscoso de las horas, a la espera del vagón con el que comenzar algo nuevo e incierto, parto solo, pero con la certeza de que llegaré acompañado.

Llegaremos tan lejos como queramos, sin equipaje, sin ataduras, sin nada de lo que preocuparnos y con la libertad viajar en primera o donde se hacinan las bicicletas, de bajar en cualquier lugar, ¡hasta de tirarnos en marcha si fuera necesario!

Ya está decido, yo me subo aquí.

Disfruten mientras puedan.



No, no lo he escrito yo, pero no he podido resistirme a subirlo, me parecen unas lineas fantásticas . Sin embargo me reservo el nombre del autor, porque sí.